Peligrosa combinación :el fuego y los niños

El fuego y los niños
EL FUEGO Y LOS NIÑOS

Los niños se sienten atraídos por casi todo ya que están en la etapa de la vida que todo resulta nuevo y atrayente, y el fuego forma parte de nuestras vidas y resulta algo cotidiano para ellos también.Sin embargo, el fuego y los niños son una peligrosa combinación.

Todos los años miles de niños sufren de accidentes por causa del fuego en el hogar quedándoles secuelas que llevarán el resto de su vida. La curiosidad  y la inconsciencia de los más pequeños han de estar largamente compensada con la experiencia de los adultos, por lo que es nuestra obligación hacer un análisis de elementos que puedan causar lesiones por la actitud del niño y actuar de modo preventivo.

La educación y la información sirven para enseñar al niño la actitud y las precauciones que debe de tomar ante ciertas circunstancias y elementos cotidianos. Es conveniente enseñarles a llamar al 112 para que sepan cómo actuar en caso de emergencia, a la par que se les explica que nunca deben de hacer llamadas en broma a ese número, creado para salvar vidas y actuar cuando cualquier ciudadano lo necesite.

  • Mantener las cerillas y mecheros fuera del alcance de niños, prestando especial atención y cuidado en cumpleaños y eventos en los que se suelen emplear velas: el fuego y los niños se atraen.
  • No dejar nunca a los niños solos en una habitación que tenga encendida alguna vela, estufa o calentador. tampoco hemos de dejar el fuego solo: el fuego y los niños nunca han de quedar solos.
  • Mantener alejada al menos un metro el área de juego de los niños de cualquier fuente de calor, como puede ser una estufa o un radiador. Procurar mantener libres de juguetes las salidas de las habitaciones y de la casa.
  • Al cocinar utilizar  fuegos más alejados del borde, al tiempo que tenemos la precaución de dejar los mangos hacia adentro para evitar que los niños tropiecen e incluso nosotros mismos.
  • Proteger los enchufes por medio de clavijas apropiadas al fin de evitar que los niños metan los dedos u cualquier objeto metálico.
  • En caso de quemarse, meta las quemaduras en agua fría al menos durante 15 minutos y si son graves conseguir atención médica inmediatamente.
  • Prestar  especial atención en épocas navideñas donde suelen proliferar adornos tales, como árboles iluminados, velas etc., evitando empalmes eléctricos caseros. Hoy en día existen adaptadores específicos (clemas) para cualquier circunstancia.
  • No permitir que los niños jueguen con las bombillas o la instalación eléctrica. Por sus intermitencias y colores llamativos, suelen ser de especial atracción hacia ellas.
  • Atención con la sobrecarga de los enchufes o los llamados vulgarmente “ladrones”, ya que conlleva calentamiento del mecanismos que podría derivar en incendio.

Evitemos en todo momento que el fuego y los niños se queden a solas. Por ello prestémosles la máxima atención a ambos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *