El Fuego, nuestro aliado

Evitar el fuego

Evita el fuego

De sobra sabemos que el fuego es una reacción química de una materia combustible con desprendimiento de llamas, calor y gases-o humos-, y si miramos la definición que nos da la RAE buscando la palabra “fuego”, es tan simple- calor y luz producidos por la combustión-, que por sí misma no da la impresión de encontrarnos ante una fuerza tan poderosa, amigable y destructora a la vez.

La especie humana Homo Erectus, antepasados del actual Homo Sapiens, que poblaron la tierra hace más de 1,5 millones de años, ya conocían el uso del fuego. En sus orígenes, el  fuego utilizado era el creado por los agentes atmosféricos, por lo que el mayor problema era su mantenimiento, ya que se desconocía la manera de crearlo y alimentarlo, de forma que dependían constantemente de los agentes atmosféricos creadores del fuego.

Mucho tiempo después, en la actualidad, nos encontramos con que precisamente los agentes atmosféricos que originan los incendios forestales, son el menor de nuestros problemas. Precisamente ahora que el hombre domina el fuego, utiliza ese arte para destrozar la naturaleza por muchos y oscuros motivos, que por poco que se analicen, generalmente saltan a la vista.

Los motivos económicos suelen ser, junto con los descuidos, las irresponsabilidades y en algunas ocasiones las enfermedades mentales -pirómanos-, quienes  hacen que tengamos que lamentar la pérdida irreparable de flora y fauna de nuestros bosques, y en ocasiones aún más dramáticas, de vidas humanas.

En el año 2012 se han superado todas las expectativas, quemándose 165.000 hectáreas, cifra que triplica a la superficie quemada en el año 2011, considerando  al año 2012, como el peor de la última década. En este año 2013, aún con el verano sin acabar, llevan quemadas más de 25.000 hectáreas, lo que disminuye el número de  superficie quemada de otros años, pero se mire como se mire, de todas maneras una  catástrofe.

El fuego desgraciadamente no solo se ceba en nuestros montes y bosques, sino también en las zonas urbanas. Estamos acostumbrados a tratar con el fuego todos los días, como una herramienta natural para nuestro bienestar. Pero todos los años, a pesar de los nuevos elementos técnicos de los que disponemos, cientos de viviendas arden  y decenas de vidas humanas se pierden, en accidentes considerados domésticos.

En nuestras viviendas estamos rodeados de elementos que pueden causar fuego: gas, electricidad…, así como material combustible- ropas, muebles…-, etc. por lo que no debemos de descuidar la buena praxis, evitando con la prevención, el lamento de los resultados.

Como el mejor método para controlar el fuego es prevenir, trataremos desde estas páginas de trabajar en los métodos de prevención a fin de evitar el fuego en su faceta más cruel y demoledora, para que sigamos disfrutando de su aportación a la vida cotidiana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *