Cómo evitar incendios en casa

Evitar incendios en casa

Un detalle para evitar incendios en casa

Para nuestro hogar, siempre estamos dispuestos a pequeñas inversiones en útiles de cocina, de limpieza, de bricolaje, decorativos, etc., pero raramente tenemos la ocurrencia de pensar en ese detalle fundamental –que a pesar de las medidas encaminadas a evitar incendios en casa –, puede suponer una diferencia fundamental entre “un susto” y una tragedia: un extintor.

Como ya hemos indicado en anteriores recomendaciones, existen diferentes tipos de extintores cada uno de ellos adecuado para tipos de incendios causados por múltiples sustancias. Por ello, es aconsejable que el extintor elegido para tener en una vivienda sea el marcado ABC.

El denominado ABC, es aconsejable por su validez para los tipos de incendio que son susceptibles de iniciarse en una vivienda debido a cualquiera de los elementos habituales, ya que es válido para todos ellos. Recordamos su aplicación en función de su denominación:

  • Tipo  A .-madera, tejidos, algunos tipos de plástico, papel, goma.
  • Tipo B .- gasolina, aceites, pinturas, gases líquidos y gaseosos, lubricantes.
  • Tipo  C .- indicado para ciertos tipos de incendios eléctricos, electrodomésticos y herramientas eléctricas.

Como se puede observar, casi todos los elementos susceptibles de quemar en una vivienda están contemplados en las aplicaciones del extintor con denominación ABC.

En caso de incendio si conseguimos advertirlo en los primeros instantes, ya tenemos un medio a nuestro alcance para evitar que vaya a mayores. De todas maneras siempre insistiremos en la parte fundamental que no es otra que la prevención de incendios.

Cómo actuar en caso de incendios en casa

Si por desgracia el incendio va a mayores y el peligro es inminente, debemos de actuar de manera inteligente y fría, la cual nos dicta sin ningún género de duda que lo importante es poner a salvo la integridad de las personas que se encuentren en peligro además de la nuestra naturalmente. Después del desastre, será el momento adecuado para pensar en el origen y en sus circunstancias  para que no vuelva a ocurrir jamás. Pero siempre rodeado de los nuestros que es lo realmente importante e insustituible, no como la vivienda –continente y contenido– que si lo son.

Siempre hemos de tener a mano un listado con los teléfonos de emergencia tanto local como nacional en función del país y lugar que nos encontremos Para España dejo el enlace de los mismos aquí.

 Y seguimos recordando los pasos a seguir en caso de incendio en casa:

  • En primer lugar, hemos de llamar lo más rápidamente posible a emergencias o bomberos y no volver bajo ningún concepto al origen del incendio, cerrando la puerta de la estancia para evitar corrientes de aire e impedir en la medida de lo posible la salida del humo a otras estancias de la vivienda. También nos pedirán información actualizada del estado del incendio y podremos darles todos los detalles posibles para la evaluación por parte de los profesionales que acuden en nuestra ayuda.
  • Dirigirse a la puerta de entrada de la vivienda y abrir un poco tan solo para cerciorarse –en caso de incendios en zonas comunes del edificio o en otra vivienda ajena a la nuestra– que el humo no ha invadido las vías de escape. Si al acceder a la puerta de entrada y salida de la vivienda notamos que el pomo o la manilla de la misma está muy caliente, puede ser un indicio de que el fuego se encuentra al otro lado de la misma. En ese caso es mejor no abrir para evitar la entrada del fuego en casa, quizás con una llamarada incontrolada en caso de corriente de aire. En caso contrario, utilizar la vía de escape y salir al exterior lo más rápidamente posible.
  • Dirigirse hacia la parte de la casa más alejada posible del foco del incendio o de la puerta de entrada en caso de que el fuego esté en los pasillos comunes, cerrando todas las puertas tras de nosotros para evitar o retrasar en la medida de lo posible la entrada de humos, y abrir una ventana para hacerse visible a los ojos de los bomberos y equipos de rescate. Es importante no esconderse ya que cabe la posibilidad de que los bomberos no os encuentren.
  • En cuanto nos divisen, ellos tratarán de enviar a un equipo por cualquiera de las entradas posibles para evaluar las mejores y más seguras vías para nuestro rescate.

Según las estadísticas, los incendios en viviendas están en cabeza año tras año habiendo provocado la muerte este año de 116 personas, lo que supone un aumento del número de víctimas respecto al año anterior que se había cerrado con un total de 103 víctimas.

Las principales causas de dichos incendios en viviendas que se han cobrado tantas víctimas han sido los aparatos productores de calor  –estufas–, el deficiente estado de las instalaciones eléctricas –incluidas las sobrecargas de enchufes en tomas de corriente por el inadecuado uso de los llamados “ladrones”– y los cigarros mal apagados. El dormitorio y el salón, por ese orden, son las estancias donde se han producido los inicios del incendio.

Dejemos de pensar que la amenaza de incendio no nos afecta –lo mismo que nos ocurre con otros tipos de accidentes–. Todos hemos visto accidentes de coches con víctimas cuando vamos circulando en carretera,  pero el instinto hace que reduzcamos la velocidad durante unos Km. y volvamos a “lo nuestro” a partir de entonces, cuando la idea que se apodera de nosotros es la que “eso les ocurre a los demás, no a mí”.

Tomemos las medidas de seguridad que están a nuestro alcance con el fin de evitar incendios en casa: revisemos la red eléctrica, evitemos la sobrecarga de enchufes en tomas de corriente, no dejemos cacerolas ni sartenes encima del fuego sin control en la cocina, así como velas encendidas en habitaciones o salón, estufas encendidas por la noche y tampoco fumemos en la cama. El tabaco mata lentamente cuando entra en nuestro organismo, pero si nos dormimos cuando estamos fumando y el cigarrillo prende en nuestro colchón, nos matará rápidamente y quizá al resto de personas de nuestro entorno.

Po eso –insisto–, en la primera fase de un accidente fortuito ocurrido por una negligencia –fuego en una sartén, una vela que prende en una cortina o en la alfombra, o un pequeño cortocircuito por sobrecarga o avería–, se puede evitar la tragedia que supone un incendio en casa, que no el susto, con la simple precaución de disponer de un extintor ABC de polvo con un precio de mercado que ronda los 30 €, precio irrisorio comparado con nuestra vida o la vida de nuestro allegados y la tragedia de ver la casa de nuestros sueños que nos ha costado –o nos cuesta–tanto sudor haber conseguido. Que no nos cueste también lagrimas.

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