Los bomberos, guardianes de la seguridad local de una ciudad

Los bomberosLa labor de los bomberos ante los incendios que amenazan la seguridad ciudadana

Tanto los incendios forestales como los de naves y complejos industriales son dos de los potenciales peligros para la ciudadanía, en ambos se ha de velar por la protección de aquellas personas que estén atrapadas así como de  la no expansión del fuego. El método de actuación de los bomberos varía dependiendo de la envergadura y alcance del fuego, aunque siempre se suele enviar un camión de bomberos para los incendios más pequeños y al menos 3 para las grandes naves. Equipos de  bomberos de Vigo, en Pontevedra, han estado creando a lo largo del mes de Agosto una fuerte actuación frente a las naves de Beiramar que han sido incendiadas. La última en el día 13 de agosto, fue una rápida actuación para mitigar el fuego de una nave abandonada de los alrededores de Jacinto Benavente, cerca del puerto, habiéndose prendido fuego, por descuidos y por la acumulación de restos de basura en el interior del recinto.

A principios de mes, una de las naves principales de Beiramar sufrió de un grave incendio calcinando diversos kilos de latas de pulpo y atún en aceite. El incendio, del que todavía no se sabe la causa de su origen, logró crear una terrible llamarada que hizo que las labores de los bomberos se hicieran tediosas y complicadas, verificando la estructura como de alto peligro actualmente, por las altas probabilidades de que haya desprendimientos debido a los altos daños que experimentaron las estructuras básicas. Durante la mitigación del fuego, los bomberos hablan de alta concentración y de agobio, ya que las altas temperaturas dentro del recinto ardiendo, llegaron a hacer que un miembro del equipo desfalleciera por un golpe de calor.

Los gases, además que emanaba el material de las latas y los alimentos haciéndose cenizas, contribuyeron a la liberación de gases tóxicos que hicieron todavía el apagado del fuego mucho más duro y largo. En tan sólo unos minutos se propagó el fuego por toda la estructura metálica, haciendo que la nave pareciera literalmente “un horno”, una situación que nunca ocurrió en la ciudad viguesa en la que han vivido el accidente con terror y pánico de que el fuego se extendiera de manera fácil a otros edificios. De hecho la columna de humo negro que levantó se pudo contemplar desde varios puntos de la ciudad, causando el miedo en los vecinos cercanos a la ubicación de la nave industrial.

El problema se agudizó cuando el aceite de las latas calientes todavía se estaba conservando entre los escombros, tras la mitigación total del fuego más serio, quedaron las supervisiones de estos pequeños detalles, tardando más de siete horas en total para dar el visto bueno a la seguridad del edificio, en cuanto a que los escombros no pudieran  crear otros incendios. Una de las preocupaciones mayoritarias fue que el fuego no te extendiera a uno de los almacenes de otra nave que está a un paso, en donde también había almacenadas latas de conserva en aceite.

Una vez más, una gran labor de los bomberos que nunca serán lo suficientemente reconocidos.

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