Los incendios forestales: clasificación del comportamiento

Tipos de fuego en los incendios forestalesCuando vemos imágenes u observamos quemas forestales todos nos parecen igual de catastróficos y de lamentables, ya que las pérdidas en materia forestal y en vida animal-cuando no humana- nos llena el pensamiento.

Sin embargo, las personas preparadas y entrenadas para combatir estos desastres, antes de actuar miran, observan y evalúan las características del incendio para actuar en consecuencia con las máximas garantías.

Los incendios forestales los clasificamos en cuatro tipos: el fuego de tierra, el incendio de superficie, incendios de nivel medio y el llamado fuego corona.

  • El fuego de tierra, es el que arde en los materiales y las raíces. Es un material que suele estar compactado y parcialmente descompuesto. El fuego se extiende lentamente con poca o ninguna llama, pero con una combustión incandescente, persistente y muy difícil de extinguir. La madera seca puede arder durante semanas antes de que se queme o inflame en una llama. Por ello, a veces es necesario desenterrar estos materiales para poder actuar y proceder a su extinción.
  • El incendio de superficie, está localizado en arbustos, hierbas y otros materiales no descompuestos ubicados en la superficie. Estos materiales combustibles son donde se originan la mayoría de los incendios forestales. En el caso de fuego de los pastizales, estos se propagan mucho más rápidamente que en otro combustible natural.
  • En el nivel medio, el fuego se ceba en arbustos y árboles en una altura inferior a dos metros, así como en plantas o follaje de altura de un metro sobre la superficie. Este tipo de fuego genera una gran cantidad de humo y calor y es el causante de muchas pérdidas de propiedades y de vidas humanas. Excepcionalmente peligroso es cuando los incendios forestales ocurren en un bosque de pinos jóvenes, ya que se propaga muy rápidamente lo que crea un peligro añadido a la labor de los bomberos.
  • El fuego corona es aquél que se propaga por las coronas de los árboles. Este puede ser de carácter pasivo si se considera que avanza en función del fuego que se desarrolla en la superficie, siendo extinguido el de corona a la par que se extingue el de superficie. Se denomina de carácter activo, en el caso de que su avance sea independiente al avance del fuego de superficie, por lo que solo se puede atacar de modo indirecto. Este tipo de incendio necesita que las copas de los árboles estén muy cercanas y disponer de la ayuda del viento.

Factores generales que inciden en el comportamiento de los incendios forestales

Las características del tipo de combustible varían en función de la especie de árboles que son afectados por el incendio: los pinos jóvenes tiene una gran capacidad de propagación del fuego, mientras que con  abedules -por ejemplo-, ocurre todo lo contrario.

El tamaño en este caso si importa. Ramas con un diámetro inferior a 0,5 cm., propagan rápidamente el fuego. En cambio, ramas con un diámetro entre 2 y 5 cm. Ralentizan la propagación del fuego.

Otra causa que incide en la propagación del fuego, es la altura del combustible. Ramas o maderas apiladas duplican la velocidad de propagación del fuego y la llama también será doblemente alta.

La humedad del combustible inferior al 5% en combustibles finos y grandes, tienden a comportarse en cuanto a la propagación, de igual manera. En tasas entre el 5% y el 10%, los combustibles de calibre más fino propagan más rápidamente que los de mayor tamaño.

El viento hace que aumente la propagación del fuego; por cada aumento de velocidad de 4m/segundo, en el mismo tipo de combustible, la tasa de propagación se duplica.

La pendiente del terreno también incide en la tasa de propagación del incendio: por cada aumento de pendiente de 15º, la tasa de propagación de duplica en pendientes que se encuentren dentro de 30º; a partir de esos 30º, el ratio de duplicidad disminuye a 10º. Todo ello en el mismo tipo de combustible.

Capital humano en la lucha contra los incendios forestales

Cuando surge la emergencia la organización ha de ponerse en marcha. El personal de reconocimiento, los vehículos, el personal de primera línea y otros. Esta estructura depende cada país, del departamento de bomberos, la situación, y un sinfín de detalles, pero habitualmente se trata de una organización jerárquica.

Pero todos los integrantes del equipo deben de poseer un conocimiento exhaustivo sobre el funcionamiento del sistema de control.

  • Recursos existentes en la organización; sus necesidades (combustible, agua, etc.), así como las responsabilidades individuales.
  • Comprender la estructura de la organización de emergencias para que fluya el intercambio de información y acometer desde marcos comunes los objetivos compartidos.
  • La información sobre la situación ha de ser exhaustiva a fin de adquirir una visión global de la situación. Esa información ha de ser repartida entre todos los estamentos de la organización de la lucha contra incendios.
  • La comunicación es un punto crítico en la organización, por lo que los estándares del sistema de comunicaciones ha de ser conocido por todos-coordenadas, mapas, etc.

La evaluación de la situación en los incendios forestales

El éxito de la actuación de los bomberos en la lucha contra un incendio forestal, depende de muchos factores. Pero sin duda, uno de los principales, es la habilidad o capacidad para predecir el comportamiento del fuego en el bosque.

Una vez descrita la situación a la llegada al incendio, ha llegado el momento de tomar las decisiones tácticas y disponer las fuerzas en base de la extensión futura y de la intensidad. Pronosticar un comportamiento preciso del fuego significa estar preparado en los lugares correctos en el momento adecuado con un mínimo de recursos, lo cual significa minimizar los recursos y los daños.

El proceso a seguir puede estar descrito por tres actos:

  • Estado actual, que analiza la posible evolución y los riesgos. Este análisis se compone de información que abarca: la posición del fuego, el medio geográfico donde se desarrolla, el clima y las posiciones de las unidades de lucha contra incendios.
  • La posible evolución, que estudia las posibles áreas que pueden comenzar a quemar en el próximo futuro.
  • Análisis de riesgos, a fin de conectar la posible evolución del fuego y el objetivo de la operación. Importante, que el personal tenga la capacidad de analizar la situación e identificar los riesgos.

Los factores en la evaluación de la situación

  • La posición del fuego, actual dirección y velocidad.
  • La vegetación, el clima y la geografía.
  • Ubicación y estado de las unidades de lucha contra el fuego.
  • Ubicación de los objetos importantes que se deben de proteger, como las personas y las casas.
  • Ubicación de las áreas estratégicas importantes, como las zonas de vegetación de avance rápido o lento del fuego.

En la lucha contra el fuego, quienes toman las decisiones de actuación han de tener claro los métodos a emplear en cada caso específico.

Existen una serie de reglas generales. Por ejemplo, una de ellas es la siguiente: atacar primero la cabeza o parte más rápida si ello es posible. Si el fuego es demasiado intenso para un ataque frontal, la parte trasera ha de ser asegurada y construir una línea a lo largo de los dos flancos a la vez. Si hay pocas unidades de extinción para un ataque de flancos, los bomberos pueden actuar a cierta distancia de la cabeza del incendio y construir un cortafuego suficientemente grande para detener el fuego cuando llegue a él.

Por supuesto, la estrategia está basada principalmente en la velocidad de propagación hacia adelante y de los medios de extinción disponibles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *