Qué hacer en caso de erupción volcánica

En caso de erupción volcánicaEn caso de erupción volcánica

En España, los territorios con volcanes activos se sitúan en el Mediterráneo, Cataluña, Islas Baleares, Mar Menor, Islas Canarias…, lugar donde se encuentran los únicos que actualmente están activos. Considerados potencialmente activos son los territorios de Campo de Calatrava y Olot, con erupciones datadas de hace aproximadamente 10.000 años.

Que es un volcán

Un volcán es una montaña que se abre a la parte baja interior, a 250 km de profundidad en la “atenosfera”  donde existen depósitos de roca fundida. Cuando la presión de los gases acumulados aumenta hasta límites máximos, se produce una erupción hacia arriba en busca de salida ─que puede ser tranquila o explosiva─, por donde fluye la lava o vuelan las rocas y cenizas.

Estas erupciones son uno más de los riesgos de incendios a los que se enfrenta la naturaleza. Todo queda destruido en las inmediaciones, aunque la lava suele moverse lentamente dando tiempo a que las personas puedan huir del área afectada.

En caso de erupción volcánica, las cenizas que vuelan en la erupción, están compuestas por rocas pulverizadas que pueden resultar abrasivas, ácidas, arenosas, gaseosas y olorosas, pudiendo causar daños pulmonares a personas aunque se encuentren a muchos  kilómetros de la erupción.

Las erupciones volcánicas no suelen venir solas. Pueden ir acompañadas de otras catástrofes naturales: terremotos, derrumbes de lodo, inundaciones repentinas de rocas o barro, deslizamientos de tierras, lluvia ácida, incendios y en condiciones especiales, tsunamis.

Cómo actuar en los momentos previos a la erupción de un volcán

Previamente a una erupción, la actividad aumenta de forma gradual, por lo que se  debe de mantener la calma y alejarse de las zonas de riesgo. En caso de erupción volcánica:

  • Las zonas de riesgo son las que están dentro del área del volcán, en el que pueden caer escombros voladores, gases calientes aludes de lodo ─sobre todo, cerca de ríos o con lluvias prolongadas─.
  • Procure estar informado por los medios de comunicación de todos los acontecimientos relativos a la erupción volcánica y su evolución.
  • Para protegerse de las cenizas, ponerse ropas que no dejen al aire ninguna parte de nuestro cuerpo.
  • Utilizar gafas de cualquier tipo y si es posible gafas protectoras, evitando las lentes de contacto.
  • Usar mascarilla o un paño húmedo en la cara en todo caso, para ayudarse a respirar sin inhalar partículas sólidas
  • Aaléjese del lugar lo más rápidamente posible en dirección opuesta al viento.
  • En caso de erupción volcánica, evite los valles o zonas bajas.
  • Si hay cenizas y ha de utilizar un vehículo a motor para desplazarse, circule a velocidades muy bajas ya que al conducir se levanta la ceniza volcánica obstruyendo los motores dejándolos inutilizados.
  • Si se encuentra dentro de un edificio a varios km de distancia y llegan cenizas de la erupción, permanezca en el interior, cubra las aberturas al exterior lo mejor posible utilizando para ello toallas húmedas. Las cenizas que pueden llegar a esa distancia, son más molestas que peligrosas.

Las erupciones suelen ser muy raras, y ello no facilita el monitoreo de un volcán por sus elevados costes y porque puede estar inactivo durante miles de años. No obstante, en la historia constan sucesos que conmocionaron al mundo, incluso en siglo XX, estimándose las víctimas en torno a las 160.000 en los últimos tres siglos.

Tragedias en la erupción de volcanes

El 13 de noviembre de 1.985 tras un largo período de intermitente actividad, el cráter del Nevado de Ruiz en Colombia arrojó grandes flujos de lava que generó un gran alud de piedras y lodo y acabó con la vida de los casi 28.000 habitantes de las inmediaciones, quedando sepultados bajo varios metros de sedimentos. Esta localidad Armero, hoy es un gran camposanto.

En 1.902, el Mont Pelée de la isla de Martinica, isla francesa, después de una semana de actividad baja a la que los habitantes no dieron ninguna importancia, la erupción elevó una gran columna que elevó varios kilómetros los materiales que al descender asoló el pueblo de Saint Pierre, capital de la Isla de la Martinica por aquél entonces, desjando cerca de 30.000 víctimas.

En 1.783, Islandia, el volcán Laki dejó más de 39.000 víctimas; el Krakatoa en Indonesia, más de 36.000 en 1.883; el Monte Unzen de Japón, el Kelut en Indonesia, el Santa María de Guatemala…que suman más de 30.000…

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