Prevención de incendios en oficinas, centros de salud y educativos

Prevención de Incendios

Incendios en edificios de oficinas

Ante el fuego, lo más importante es la prevención. Pero no menos importante es el saber actuar ante una situación de peligro causada por un incendio ya iniciado. De la prevención, forman parte las actuaciones controladas reflejadas en los manuales. También el conocimiento de los medios a nuestro alcance  y nuestro comportamiento ante una situación de riesgo, pueden ser aliados en nuestra supervivencia.

Actualmente la legislación vigente en la construcción de edificios, contempla una serie de medidas en la prevención de incendios al fin de conseguir un edificio seguro en caso de incendio. También existen una serie de medidas contempladas en planes de actuación en lugares de trabajo donde hay una importante aglomeración de personas, como pueden ser edificios de oficinas, centros educativos etc. Para ello, es suficiente con seguir una serie de recomendaciones estandarizadas de fácil cumplimiento que nos pueden ayudar a evitar el fuego.

·         Mantenimiento del orden y limpieza en los lugares de trabajo y almacenamiento.

·         Mantenimiento en perfecto estado de instalaciones eléctricas.

·         Separar a una distancia prudente de los focos de calor-radiadores-, elementos combustibles, como cortinas, muebles etc.

·         Conocer las vías de evacuación principales y alternativas, manteniendo en todo momento despejadas las puertas de emergencia, bocas de incendio, extintores, etc.

·         Conocer la situación de los pulsadores de alarma y extintores próximos.

·         Estar informado de los riesgos inherentes a los productos manipulados, así como el procedimiento específico para su extinción en caso de accidente.

·         Comunicar cualquier anomalía en los equipos de protección, por ejemplo: extintores sin revisión actualizada, falta de presión de agua en los manómetros de las BIE ( Bocas de Incendio Equipadas).

·         Tener la previsión de inspeccionar el lugar de trabajo antes de abandonarlo, al fin de evitar cualquier situación que pudiera derivar en incendio. Asimismo es recomendable desenchufar todos los aparatos eléctricos que sean posibles.

Más que las altas temperaturas desarrolladas en un incendio, son los gases tóxicos y el humo producidos por la combustión, los que causan mayor número de víctimas. En esta atmósfera la supervivencia dependerá de la protección y facilidades de escape que brinde el edificio.

El edificio  ha de estar dividido en compartimientos que eviten el desplazamiento de las llamas humos y gases, tanto en sentido vertical, como horizontal. Ello se logra a través de las barreras formadas por su estructura, muros, puertas y ventanas, pensadas estas barreras para evitar efectos “chimenea”.

En todo plan de evacuación, es imprescindible que esté descritos:

·         Los objetivos.

·         Las responsabilidades.

·         La persona encargada del plan.

·         Las rutas de escape.

·         Los tipos de comunicaciones.

·         Lugar de reunión fuera del edificio.

·         La periodicidad de las prácticas.

La evacuación debe de garantizar una salida rápida y segura de todos los que se encuentren en el edificio. En el caso de hospitales, los pacientes y visitantes que puedan caminar por sus propios medios, deberán de ser guiados por el personal del hospital, siguiendo las rutas de salida seguras, hacia el punto de reunión en el exterior. Los pacientes que no puedan movilizarse por sus propios medios, serán evacuados hacia el exterior utilizando las técnicas de movilización de pacientes incapacitados.

Es importante en todo momento:

·         Mantener la calma y dar la alarma a viva voz.

·         Si se inicia la evacuación del edificio, no utilizar ascensores.

·         Al abandonar el edificio, ir cerrando las puertas encontradas a su paso para disminuir la propagación del fuego.

·         No correr por las escaleras, utilizando para descender el costado derecho para  permitir el acceso por las mismas a los bomberos.

·         Dirigirse a los lugares seguros señalados.

Pero siempre debemos de prevenir. La prevención es la mejor arma en la lucha contra los incendios.

Evita el fuego, evita los incendios