Planificación de la protección contra incendios en edificios

planificación contra incendios en edificiosNo siempre ha existido en la construcción una planificación de la protección contra incendios en edificios, pero el peligro fue en aumento desde el momento en que el hombre introdujo el fuego en casa para la cocción de los alimentos y su protección del frío.

En nuestras latitudes, las casas estaban construidas generalmente de madera y cubiertas por materiales fácilmente inflamables como la paja o el cañizo. El peligro de incendio era muy acusado, siendo la transmisión del mismo la mayor preocupación durante la Edad Media, hasta tal punto, que no era raro ver zonas de las ciudades arrasadas completamente por el fuego.

Con el paso del tiempo, las ordenanzas en materia de edificación fueron dificultando la propagación del fuego a los edificios a base de elementos constructivos resistentes al fuego. No obstante, los forjados de los edificios solían tener un envigado de madera, siendo de alguna resistencia tan solo los forjados de los sótanos ejecutados con bóvedas de piedra en parte apoyados sobre pilares de hierro sin protección, con una capacidad muy limitada de resistencia al fuego. Con esta manera de construir, se evitaba en su mayor parte la propagación del fuego a los edificios contiguos, pero era imposible evitar la completa destrucción del edificio afectado por las llamas.

En la actualidad, los materiales usados en la construcción, y su tratamiento para aumentar sus propiedades de resistencia al  fuego, junto con los sistemas constructivos pensados para tal fin, hacen que nuestras viviendas sean mucho más seguras ante descuidos y accidentes. No obstante, los peligros siguen existiendo porque no debemos de olvidar que los contenidos de nuestros hogares están expuestos a fuentes de calor originadas por nuestro “modus vivendi”.

Cometidos de la protección contra incendios en edificios

La protección contra incendios en edificios ha de ser tenida en cuenta desde los inicios del proyecto, valorando las funciones y el uso del edificio, su tamaño y su entorno.

La protección contra  incendios en edificios  comienza desde la fase en que el diseño, los materiales empleados y su ejecución, están pensados para crear la máxima dificultad para que el fuego se origine. Si esto ocurriera, la resistencia al fuego de los materiales empleados dificultaría la expansión del fuego. Las vías de escape para las personas afectadas, las vías de acceso de los bomberos y los equipos de extinción, serían otros elementos claves.

Pero sin  embargo, se ha de tener en cuenta estas normativas no son iguales en todos los lugares. Por consiguiente, el proyecto se ha de interesar por la normativa especifica del lugar donde se construya el edificio.  Para construcciones especiales y espacios singulares o de uso la particular, la protección contra incendios puede exigir requisitos especiales. Estos  requisitos se definen de manera genérica en las normas DIN de edificación, de manera concreta a través de conceptos, procedimientos  de control y exigencias de los materiales y elementos constructivos que deben cumplir condiciones especiales. El arquitecto en ejercicio no podrá evitar estudiar estas normativas, para saber donde ha de consultar en cada caso.

Basándonos en la experiencia, es aconsejable –a excepción de los edificios rutinarios-, discutir el proyecto antes de terminarlo, con las autoridades competentes para poder introducir a tiempo las modificaciones necesarias.

 Clases de materiales 

Todos los materiales se examinan de la misma manera, independientemente de su composición.

La valoración de los materiales de construcción se ha de realizar teniendo en cuenta su posterior aplicación en obra, no fundamentándose tan solo en la composición sino también en el resultado de los ensayos realizados de acuerdo con dicha norma. Esta condicion tiene amplias consecuencias para la toma de muestras  y en el número  de ensayos que se han de emprender para su clasificación: materiales no inflamables, materiales dificilmente inflamables, materiales moderadamente inflamables.

Materiales no inflamables (A)

Son considerados materiales no inflamables, todos los materiales formados exclusivamente por elementos metálicos. Por tanto pueden colocarse en cualquier lugar de un edificio excepto en las chimeneas.

Materiales difícilmente inflamables (B1)

Esta condición de difícilmente inflamables, se basa sobre todo en su composición con independencia de los espesores.

Estas directrices se aplican en las normas de ejecución de edificios de gran altura, así como en las normas especiales de construcción y funcionamiento de hospitales, restaurantes, comercios, etc.

Se exige que los materiales difícilmente inflamables B1 y que no estén clasificados en la parte 4 de la norma DIN 4102,dispongan de un certificado del organismo competente.

Esta condición de materiales difícilmente inflamables puede exigirse para su uso en el exterior de los edificios para:

  • Revestimientos de muros exteriores
  • Estructura de revestimientos exteriores
  • Materiales aislantes bajo revestimientos exteriores
  • Muros exteriores
  • Elementos constructivos transparentes o translúcidos
  • Capas de la cubierta
  • Instalaciones de climatización y ventilación
  • Muros o cubiertas
  • Juntos entre muros que delimitan un espacio

Esta condición también puede exigirse para su aplicación en el interior para:

  • Revestimientos de paredes o techos
  • Estructura de revestimientos
  • Capa aislante bajo forjados
  • Elementos empotrados en vías de evacuación
  • Elementos decorativos
  • Cortinas
  • Conductos de ventilación y climatización
  • Tuberías
  • Material para conductos de instalaciones

Materiales moderadamente inflamables (B2)

En la clasificación que afecta a los materiales moderadamente inflamables, es determinante su espesor.

Los materiales de madera y sus derivados son considerados moderadamente inflamables a partir de un espesor de 2 mm.

En el caso de los materiales sintéticos sin elementos protectores contra incendios, el espesor a considerar es de 0,6mm a 1mm.

En los materiales con elementos de protección contra incendios, el espesor a considerar es menor. En cambio, cuando se  rebasan estos límites, los materiales se consideran pertenecientes al grupo B3, o altamente inflamables.

Materiales altamente inflamables (B3)

La mayoría de las normas prohíben el uso de materiales considerados altamente inflamables en la construcción.

Sin embargo, estos materiales pueden aplicarse cuando en combinación con otros materiales, pierden esa condición.

 De todas formas, a la construcción tan solo llegan materiales así considerados en forma de materiales auxiliares-disolventes, pegamentos,etc.-, habiendo sido desterrados del uso aquellos materiales cuya presentación venía en forma de placas, planchas, láminas, etc.

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